Hace una semana que Bariloche terminó para mí. Pero aún así no dejé todo el tiempo de recordar las cosas que me dejó! Como las bromas que nos hacíamos por teléfono, o las que nos hacían las chicas, o la que queda entre nosotros porque no se puede contar, como ir por los pasillos del hotel tocando puerta por puerta para ver si había alguien levantado, o cuando nos estábamos vistiendo para salir e íbamos de habitación en habitación paseando por los pasillos para buscar ropa, el alcohol, cualquier cosa! Las risas de cuando a alguno le pasaba algo en alguna excursión, siempre había uno que era el blanco para los accidentes y otro que era el más inútil para todo. La adrenalina y el miedo que te daban algunas excursiones que llegabas a pensar que te morías infartado! El vértigo que te daba mirar por el balcón de la habitación. La noche de disfraces, la de la fiesta blanca, la de la fiesta argentina, la de la noche bizarra, las noches en ByPass, Genux, Grisu, Cerebro y Roket, tildar de borracho a uno, o de lo que sea entre nosotros, bailar cualquier música, hacer cualquier papelón porque estabamos en Bariloche y ahora escuchar canciones que nos recuerdan todos esos días y nos traen a la cabeza cosas. La pulsera que el primer día no la soportas y ahora no queremos que se salga nunca. La gente nueva que conocimos. Todo tuvo lo suyo, de cada día quedó una anécdota, algo que nos reímos siempre y a medida que pasan los días nos vamos acordando de más cosas. Lo que reímos, lloramos, lo poco que dormimos, lo que disfrutamos, lo que gritábamos y cantamos hasta quedarnos sin voz para defender nuestra bandera, nuestro querido lugar, nuestra empresa o cantar porque sí! El viaje de ida tan hiperactivos y el de la vuelta tan amargados de que terminó! Es cierto que no hay palabras y no me alcanza nada para describir con perfección todo lo que vivimos, ni un chocolate ni un regalo les puede decir nada de lo que fue un viaje de egresados, nuestro viaje, que tanto esperamos, y con todo mi corazón agradezco haberlo podido vivir.
domingo, 30 de octubre de 2011
sábado, 8 de octubre de 2011
Nunca quise.
Nunca quise a nadie tanto como a vos
por eso es que empiezo a dudar
si seremos hermanos que nos separaron
y nosotros sin saberlo nos volvimos a juntar.
Tu sangre es roja,
la mía también, pero no me equivoco
algo tendremos que ver,
somos indios latinos con guitarra eléctrica
y comunicados a través de internet.
Para odiar hay que querer,
para destruir hay que hacer
y estoy orgulloso de quererte romper
la cabeza contra la pared.
Y por todas esas cosas que tenemos en común,
hace tiempo ya marchaste de acá,
te cansaste de mí, yo me cansé de vos,
pero cuando nos miramos sabemos que no es verdad.
Porque tanto te quise y tanto te quiero,
siempre una marca tuya llevará mi corazón.
Disculpá si te parece raro
pero comparto la opinión que escuché en una canción
"Si la amas déjala ser, si la quieres déjala volar".
Nunca fui tu patrón, no quisiera cambiarte
y no quiero que pierdas tu personalidad.
Para odiar hay que querer...
Para dejar hay que beber.
Para morir primero hay que nacer,
siento ganas nuevamente de tirarme a tus pies,
y llevarte a mi morada otra vez.
Si lo sembrás lo recogés
y si esperás vas a entender
cuando las cosas salen como no las espero,
la vida me hace más guerrero.
miércoles, 5 de octubre de 2011
lunes, 26 de septiembre de 2011
sábado, 24 de septiembre de 2011
miércoles, 21 de septiembre de 2011
sábado, 23 de julio de 2011
martes, 19 de julio de 2011
Día del amigo.
No puedo darte soluciones para todos los problemas de la vida, ni tengo respuestas para tus dudas o temores, pero puedo escucharte y buscarlas junto a ti.
No puedo cambiar tu pasado ni tu futuro.
Pero cuando me necesites, estaré allí.
No puedo evitar que tropieces.
Solamente puedo ofrecerte mi mano para que te sujetes y no caigas.
Tus alegrías, tu triunfo y tus éxitos no son míos.
Pero disfruto sinceramente cuando te veo feliz.
No juzgo las decisiones que tomas en la vida.
Me limito a apoyarte, a estimularte y a ayudarte si me lo pides.
No puedo impedir que te alejes de mí.
Pero si puedo desearte lo mejor y esperar a que vuelvas.
No puedo trazarte límites dentro de los cuales debas actuar, pero sí te ofrezco el espacio necesario para crecer.
No puedo evitar tus sufrimientos cuando alguna pena te parte el corazón, pero puedo llorar contigo y recoger los pedazos para armarlo de nuevo.
No puedo decirte quién eres ni quién deberías ser.
Solamente puedo quererte como eres y ser tu amigo.
No puedo cambiar tu pasado ni tu futuro.
Pero cuando me necesites, estaré allí.
No puedo evitar que tropieces.
Solamente puedo ofrecerte mi mano para que te sujetes y no caigas.
Tus alegrías, tu triunfo y tus éxitos no son míos.
Pero disfruto sinceramente cuando te veo feliz.
No juzgo las decisiones que tomas en la vida.
Me limito a apoyarte, a estimularte y a ayudarte si me lo pides.
No puedo impedir que te alejes de mí.
Pero si puedo desearte lo mejor y esperar a que vuelvas.
No puedo trazarte límites dentro de los cuales debas actuar, pero sí te ofrezco el espacio necesario para crecer.
No puedo evitar tus sufrimientos cuando alguna pena te parte el corazón, pero puedo llorar contigo y recoger los pedazos para armarlo de nuevo.
No puedo decirte quién eres ni quién deberías ser.
Solamente puedo quererte como eres y ser tu amigo.
viernes, 8 de julio de 2011
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